QUINCALLA

La química del consumo

20 de diciembre de 2018

Ya en la cola para pagar y marcharse. Llevamos una hora dando vueltas, valorando pros y contras, rebajando las expectativas, renegociando términos y condiciones, etc. Y allí, en la cola que todo lo acaba y que nos debería acercar a la paz interior y la tranquilidad después de la incertidumbre de la compra, sigue el debate y la negociación, y la desazón se vuelve en duda y estrés. Porque allí todavía hay más cosas, pequeñas y de bajo coste pero nunca has necesitado (y en la mayoría de casos no sabías ni que existían). Allí, en ese tramo de productos más baratos, pequeños y lindos, la seguridad de la elección final se empieza a desmontar.
De manera que, por extraño que pueda parecer, el momento más feliz de la compra no es aquel en el que pagas y pasas a poseer, sino el instante previo a decidir que sí, que te lo quedarás y será tuyo.

Circularidad versus durabilidad y desmaterialización

4 de diciembre de 2018

Cuando hace unos 10 años se hablaba de ecodiseño ya se insistía en la necesidad de pasar de una visión lineal de los productos, servicios y sistemas a una visión circular. Con la biomímesis, el diseño inspirado en la naturaleza, se destacaba la capacidad de esta para funcionar a lo largo de los siglos sin impactar negativamente, respetando los equilibrios ecosistémicos y reincorporando todo lo producido, utilizado y desechado; como una materia prima para hacer crecer nueva vida. Y el Cradle to cradle (de la cuna a la cuna) se fijó en esta sabiduría acumulada de la naturaleza para inspirar estrategias centradas en abandonar la idea moderna del residuo y pensar en una nueva manera de hacer las cosas que nos permitiera no malgastar ningún material, convirtiendo la materia residual en materia prima (‘basura = alimento’). ¿No es todo esto ‘Economía circular’?

‘¿Conduce como piensas?’

16 de julio de 2018

Publicidad y coche no pueden ir sueltos, así como tampoco los mensajes asociados, que han evolucionado a lo largo del tiempo: desde libertad, poder, personalidad, estatus y belleza, hasta responsabilidad o conciencia. La industria automovilística ha buscado desesperadamente aquel eslogan que captara el máximo de público potencial. Un público que no siempre necesita el mismo y que, tal vez, está exigiendo un cambio de modelo.
Tener coche se ha equiparado siempre con nivel adquisitivo y estatus, con libertad y entusiasmo por cada segundo de vida vivido o conducido, en este caso. ¿Por qué circular a gran velocidad por una ciudad nocturna completamente vacía de coches y personas se puede considerar un escenario habitual de uso del coche?

La importancia de saber coser un botón

27 de junio de 2013

Hay que estar atento. Puede llegar a pasar en nuestra casa. Un fenómeno reciente pero ancestral a la vez: la Nueva domesticidad, el regreso de la mujer al entorno doméstico como una forma de activismo anticonsumo. Artículo publicado a Sostenible.cat también en castellano. En el libro  Homeward Bound: Why women are Embracing the new domesticity, […]