QUINCALLA

La 'turra' de la sostenibilidad: del colapso a la acción

29 de abril de 2024

Prepárense que viene una buena ‘turra’: “Que el mundo se acaba. Que la sequía nos tiene con el agua en el cuello. Que por más que reciclemos no vamos a solucionar nada. Que no paramos de comer y mear plástico. Que estamos vendidos a las grandes corporaciones. Que la política está podrida. Que el futuro no existe.

La infraestructura social, más que lugares de encuentro: cuando la convivencia pasa a ser la base de la supervivencia

11 de agosto de 2023

La infraestructura social son los espacios físicos y organizaciones que configuran las relaciones personales.
Buena parte de los retos que tenemos ante: el cambio climático, el envejecimiento de la población, una desigualdad que no deja de incrementarse y grandes desavenencias étnicas; sólo podremos abordarlos si desarrollamos algunos intereses comunes. Cuando la infraestructura social se estropea, las consecuencias son que la gente reduce el tiempo que pasa en los espacios públicos y se refugia en la ‘seguridad’ de su hogar, las redes entre las personas se debilitan, aumenta la delincuencia, las personas mayores y enfermas se van aislando, los jóvenes se enganchan a las drogas y ‘las pantallas’, se incrementa la desconfianza y cae en picado la participación ciudadana. Es decir, una infraestructura social sólida no sólo protege a la democracia sino que contribuye al crecimiento económico.

Comunicar el cambio no vende

12 de agosto de 2022

Pensar en la comunicación como una provocadora de cambios quizás ha sido demasiado naíf y yo diría aún más, poco responsable y realista. Los cambios deben venir de la base, del convencimiento sostenido, de políticas públicas coherentes y ejemplares y de una transición bien hecha hacia otro modelo que implica nuevas formas de vivir. Ahora, de repente, no se puede imponer otra forma de hacer a la ciudadanía. Todo requiere un tiempo y meter el miedo en el cuerpo no lleva a ninguna parte. Buscando la proactividad y no generando usuarios reactivos y pasivos que en el momento se activan, piensan y quieren cambiar; pero que a los cinco minutos ya se han distraído con otro input seguramente más fácil de obtener. Es necesaria una implicación más constante, provocar la curiosidad y generar un sentido de pertenencia en un proyecto común y no en uno externo que sólo te pide que hagas Likes.

¡A ver qué pasa!

6 de septiembre de 2021

Me imagino un día, no demasiado lejano, en el que sólo podremos conducir el coche dos días a la semana y en una franja horaria, si es que podemos conducirlo; en el que no saldrá agua por el grifo constantemente como ahora; en el que la mascarilla no sólo nos protegerá de virus sino también de partículas en suspensión; en el que coger un avión pasará a ser un lujo mal visto y viajar se convertirá en un acto pedante y derrochador… Un día en el que pensaremos en el pasado, un pasado reciente, y añoraremos ese dispendio de energía, luz, alimentos, ropa… ¡dispendio de todo! Pero, sin embargo, seguiremos adelante sumando ‘peros’ a nuestra vida antes cómoda e ilimitada. Y dentro de esta nueva burbuja de limitaciones seguiremos viviendo felices, en una distopía que podríamos haber evitado.