QUINCALLA
La 'turra' de la sostenibilidad: del colapso a la acción
29 de abril de 2024
Prepárense que viene una buena ‘turra’: “Que el mundo se acaba. Que la sequía nos tiene con el agua en el cuello. Que por más que reciclemos no vamos a solucionar nada. Que no paramos de comer y mear plástico. Que estamos vendidos a las grandes corporaciones. Que la política está podrida. Que el futuro no existe.
Entrevista en B+S sobre ser ambientóloga y autónoma
25 de septiembre de 2023
“Creo que, en general, aunque lo que hace falta es realizar un cambio urgente de nuestra manera de producir y consumir, hay poco interés en hacerlo. Repensar modelos de negocio y de sistema asusta y genera rechazo. Entramos en espirales, también comunicativas, de explicar lo mismo para seguir haciendo lo mismo”.
Entrevista publicada en la web de Barcelona+Sostenible del Ayuntamiento de Barcelona (jueves, 21 septiembre, 2023).
A pesar de las dificultades, es muy bonito poder dedicar todo tu tiempo ‘laboral’ y diría casi ‘personal’ a lo que crees. Cada día es diferente, conoces a muchos profesionales, colaboras en proyectos muy enriquecedores, etc. Todos los años, desde que soy autónoma, ha sido un proceso de evolución personal y profesional. Me gustan los retos y aunque pueda parecer que me gusta tener el control, cuando eres freelance, precisamente aprendes que esto no es posible y empiezas a jugar con la incertidumbre… y acaba enganchando… aunque hay momentos de todo tipo. No te engañaré.
La infraestructura social, más que lugares de encuentro: cuando la convivencia pasa a ser la base de la supervivencia
11 de agosto de 2023
La infraestructura social son los espacios físicos y organizaciones que configuran las relaciones personales.
Buena parte de los retos que tenemos ante: el cambio climático, el envejecimiento de la población, una desigualdad que no deja de incrementarse y grandes desavenencias étnicas; sólo podremos abordarlos si desarrollamos algunos intereses comunes. Cuando la infraestructura social se estropea, las consecuencias son que la gente reduce el tiempo que pasa en los espacios públicos y se refugia en la ‘seguridad’ de su hogar, las redes entre las personas se debilitan, aumenta la delincuencia, las personas mayores y enfermas se van aislando, los jóvenes se enganchan a las drogas y ‘las pantallas’, se incrementa la desconfianza y cae en picado la participación ciudadana. Es decir, una infraestructura social sólida no sólo protege a la democracia sino que contribuye al crecimiento económico.
Comunicar el cambio no vende
12 de agosto de 2022
Pensar en la comunicación como una provocadora de cambios quizás ha sido demasiado naíf y yo diría aún más, poco responsable y realista. Los cambios deben venir de la base, del convencimiento sostenido, de políticas públicas coherentes y ejemplares y de una transición bien hecha hacia otro modelo que implica nuevas formas de vivir. Ahora, de repente, no se puede imponer otra forma de hacer a la ciudadanía. Todo requiere un tiempo y meter el miedo en el cuerpo no lleva a ninguna parte. Buscando la proactividad y no generando usuarios reactivos y pasivos que en el momento se activan, piensan y quieren cambiar; pero que a los cinco minutos ya se han distraído con otro input seguramente más fácil de obtener. Es necesaria una implicación más constante, provocar la curiosidad y generar un sentido de pertenencia en un proyecto común y no en uno externo que sólo te pide que hagas Likes.
Tú eliges
22 de julio de 2022
cambio cultural y de mentalidad hacia una transformación social que se centre en las personas: ayudarnos, conocernos, no temernos, compartir conocimiento, intercambiar materiales y tiempo, escucharnos y organizarnos en comunidad… En definitiva, salvarnos los unos a los otros y generar relaciones de confianza y apoyo mutuo.
Las crisis suelen ser traumáticas y lamentablemente afectan primero a los más vulnerables, pero también son oportunidades ‘forzosas’ para cambiar el sistema actual. Un sistema que nos mantiene dormidos y obedientes y que en ningún caso es el mejor para todo el mundo. Un sueño eterno y plácido que nos está llevando al colapso ambiental, económico y social. Despertar es el primer paso. El segundo es sobrevivir. El tercero es pasar a la acción, desde la comunidad. Y el cuarto, ¡transformar! No es una fórmula fácil, ni cómoda, pero es lo que hay. ¡Tú decides! ¿Qué prefieres: la pastilla roja o la azul?
¡A ver qué pasa!
6 de septiembre de 2021
Me imagino un día, no demasiado lejano, en el que sólo podremos conducir el coche dos días a la semana y en una franja horaria, si es que podemos conducirlo; en el que no saldrá agua por el grifo constantemente como ahora; en el que la mascarilla no sólo nos protegerá de virus sino también de partículas en suspensión; en el que coger un avión pasará a ser un lujo mal visto y viajar se convertirá en un acto pedante y derrochador… Un día en el que pensaremos en el pasado, un pasado reciente, y añoraremos ese dispendio de energía, luz, alimentos, ropa… ¡dispendio de todo! Pero, sin embargo, seguiremos adelante sumando ‘peros’ a nuestra vida antes cómoda e ilimitada. Y dentro de esta nueva burbuja de limitaciones seguiremos viviendo felices, en una distopía que podríamos haber evitado.
Comprar local nos hará menos vulnerables
15 de diciembre de 2020
El consum de proximitat esdevé, ara més que mai, una reivindicació per promoure una economia solidària i d’escala, per ajudar els nostres veïns, els comerços de tota la vida. Aquest nou ritme que ens hem autoimposat a causa de la pandèmia del coronavirus ens ha permès, durant uns mesos, tenir més temps per pensar i menys llocs on comprar. Això ens ha portat a comprar molt més online i no sempre a empreses o iniciatives locals, sinó, i en la majoria de casos, a empreses com Amazon que ens ho posen molt fàcil: la primera opció de la cerca, i una entrega molt ràpida i fiable.
Altres empreses més locals i sostenibles s’han posat les piles darrerament en veure que l’opció presencial costaria de recuperar, però fer la competència al gegant de la venda online és molt difícil.
El coronavirus, una oportunidad forzosa (1a reflexión / 1º día de confinamiento del Coronavirus)
13 de marzo de 2020
Hacer un ‘parón’ como el actual, que nos afecta a todos y cada uno de nosotros y que por ello es posible, en parte, porque todo el mundo lo hace al mismo tiempo; es una situación extraordinaria que no se había dado hasta ahora, ni siquiera en la última crisis económica. Se trata de una crisis sanitaria pero aún más de una crisis económica que está poniendo sobre la mesa la vulnerabilidad del sistema actual, demasiado centrado en el consumo.
Desde el famoso lema del Capità Enciam, ‘Los pequeños cambios son poderosos’ hasta la conocida frase ‘Actúa local, piensa global’; los divulgadores ambientales hace décadas que intentamos explicar el poder de las acciones cotidianas.
Soy una activista doméstica
26 de julio de 2019
La ecología cotidiana es la base de toda estrategia ambiental. Somos las personas, en nuestra rutina, las que podemos cambiar muchos hábitos y también exigir muchos avances políticos y normativos. ¡Pero cuidado! No digo que las administraciones y sociedad civil organizada no tenga un papel importante. Lo tiene, pero hoy quiero reivindicar la importancia de lo que hacemos a diario, de los hábitos que no sólo nos permiten impactar menos con nuestra actividad habitual sino también aquellos que nos obligan a ser más conscientes de lo que consumimos, como lo hacemos y el impacto que esto tiene sobre nosotros y nuestro entorno, más cercano y más lejano. De ahí la autodenominación de activista doméstica.
Cuando la comunicación ambiental deje de ser aburrida
18 de diciembre de 2018
Huella ambiental, sostenibilidad, resiliencia, transición energética, estrategia ambiental, consumo consciente, cambio climático, prevención de residuos, contaminación atmosférica, movilidad sostenible, economía circular, etc. Sinceramente, ¿a partir de qué palabra has desconectado? ¿Cuántas entiendes realmente lo que significan? ¿Te sientes interpelado con alguna de ellas? Si tus respuestas son ‘desde la segunda, pocas y con ninguna’, es que formas parte de la mayoría de la ciudadanía. Sí, concienciada y crítica pero que no pasa a la acción al oir palabras como éstas. Mi propuesta es hacerlo desde la experiencia, la esperanza, la empatía, la emoción, el sentido del humor y la rigurosidad; aunque no existe una única fórmula para comunicar la sostenibilidad de una manera 100% efectiva.
‘¿Conduce como piensas?’
16 de julio de 2018
Publicidad y coche no pueden ir sueltos, así como tampoco los mensajes asociados, que han evolucionado a lo largo del tiempo: desde libertad, poder, personalidad, estatus y belleza, hasta responsabilidad o conciencia. La industria automovilística ha buscado desesperadamente aquel eslogan que captara el máximo de público potencial. Un público que no siempre necesita el mismo y que, tal vez, está exigiendo un cambio de modelo.
Tener coche se ha equiparado siempre con nivel adquisitivo y estatus, con libertad y entusiasmo por cada segundo de vida vivido o conducido, en este caso. ¿Por qué circular a gran velocidad por una ciudad nocturna completamente vacía de coches y personas se puede considerar un escenario habitual de uso del coche?
