Cada 28 dĆas, si eres regular, llega aquella estimada rutina fisiológica que consiste en la expulsión del tejido endometrial, un óvulo no fertilizado y la pequeƱa cantidad de sangre que lo acompaƱa. Se trata de unos dĆas en los que no nos sentimos siempre bien, mĆ”s sensibles de lo habitual, con molestias y con la preocupación aƱadida de estar pendientes de no manchar la ropa o el asiento. Se trata de la regla o menstruación. Las mujeres las sufrimos o disfrutamos, depende, una vez al mes, durante varios dĆas, y tenemos que encontrar la manera de no tener pĆ©rdidas que muestren lo que en realidad es tan evidente y natural. Pero al fin y al cabo se trata de sangre que sale de la vagina, que huele, que mancha, Ā”que es roja!
Y resulta que no sólo podemos ensuciar sino que la menstruación tambiĆ©n ‘ensucia’ a nivel ambiental. ĀæPor quĆ©? Pues porque las opciones para mantener la sangre contenida y no visible son, en su mayor parte, poco sostenibles. Y en muchos casos, poco saludables tambiĆ©n para nosotras.
A lo largo de la vida de una mujer, Ć©sta puede llegar a utilizar unos 12.000 tampones o compresas. Para hacer este cĆ”lculo se ha considerado que se utilizan 6 compresas/tampones al dĆa (depende del flujo de cada una), 5 dĆas cada 28 dĆas, 13 veces al aƱo, y de los 14 a los 45 aƱos (totalmente aproximado, tambiĆ©n ). Hay que tener presente que durante el embarazo (1 ó 2 como media) la menstruación se detiene (9 meses x 2) y que en el caso de mujeres que dan el pecho, la regla puede llegar a desaparecer muchos mĆ”s meses (hasta un aƱo adicional a los nueve meses de embarazo). Por tanto, se trata de un cĆ”lculo aproximado. En todo caso, cada mujer puede llegar a utilizar mĆ”s de 10.000 tampones y compresas en toda su vida fĆ©rtil, que equivale a 6 kilogramos de residuos al aƱo por cada usuaria.
Si se analiza la evolución de productos como las compresas o los tampones a lo largo de la historia, hay que tener presente que las mujeres de antes no eran como nosotras a nivel de preferencias y de otros aspectos como: menos esperanza de vida, mĆ”s nĆŗmero de hijos por mujer, mayor periodo de lactancia, peor alimentación y salud en general, etc. Todo esto hacĆa que el periodo menstrual durara menos a lo largo de toda la vida con muchas interrupciones y alteraciones diversas. Por ello, en muchos casos, las soluciones consistĆan en compresas y tampones ‘handmade’, ropa interior oscura y tambiĆ©n en el sangrado libre.
Ahora podemos elegir. Existe un amplio abanico de productos con el objetivo de contener y disimular la sangre durante la menstruación: de productos sintĆ©ticos, naturales, de usar y tirar, reutilizables, con alas, sin, con aplicador o sin, compatibles con las relaciones sexuales y no compatibles, etc. Tener opciones es bueno pero para elegir hay que contar con cierta información y si puede estar acompaƱada de reflexiones, Ć©sta se hace aĆŗn mĆ”s digerible. No existe la opción perfecta ni cero emisiones ni residuo cero ni totalmente inocua a nivel ambiental. Tampoco la mĆ”s cómoda, saludable e invisible. Depende de cada una de nosotras y de lo que prioricemos. A continuación propongo un recorrido por mĆ©todos muy conocidos y por otros menos presentes pero no por ello inexistentes o impracticables. Desabróchate el pantalón, ponte cómoda y/o cómodo (este artĆculo tambiĆ©n lo pueden leer los hombres, Āæalguno en la sala?) y prepĆ”rate para conocer mejor la manera en que las mujeres hemos vivido y vivimos un aspecto tan clave y vital como es la menstruación.
ArtĆculo co-redactado con Opcions.org: Menstruación, Āæcondena o regalo?
PICA, RASCA, HUELE, CONTAMINA
Comprendamos las compresas de un solo uso
La higiene femenina y, concretamente, los productos dirigidos a ocultar y contener la sangre de la regla (mĆ”s cientĆficamente llamada, flujo menstrual) son mĆŗltiples y diversos. No existe el producto perfecto para lo que cada mujer necesita, prioriza y busca. Los criterios para seleccionar uno u otro mĆ©todo suelen ser la comodidad, el precio, la accesibilidad, el impacto sobre la salud y el impacto ambiental. De hecho, las compresas se asimilan bastante a los paƱales para bebĆ©s. Con objetivos diferentes pero estructura y materiales similares.
Las compresas convencionales cuentan con un 90% de plĆ”stico en su composición. Las mĆ”s vendidas tienen un nĆŗcleo de celulosa mezclada con SAP (polĆmero superabsorbente) que al mojarse adopta la forma de hielo y no deja pasar el lĆquido (no pasa nada por decirle por su nombre: Ā”la sangre!) aunque se presione la compresa. La capa en contacto con la piel se trata de un tejido sintĆ©tico que hace que el lĆquido vaya al nĆŗcleo. De esta manera la sangre no penetra en las fibras sintĆ©ticas, manteniendo la piel de la usuaria seca.
Hasta aquĆ la explicación cientĆfica y ‘marketiniana’ del funcionamiento de una compresa convencional. Si lo piensas, el objetivo no es malo: almacenar la sangre manteniĆ©ndola separada de la piel para que no haya infecciones ni problemas dermatológicos. Pero, la realidad no deja de ser que durante 65 dĆas al aƱo (un 18% del aƱo) las mujeres mantenemos nuestras partes mĆ”s Ćntimas en contacto constante con un producto de plĆ”stico, no natural. Que dificulta la transpiración y que genera un microclima de calor y humedad que puede hacer crecer bacterias, hongos, alergias e irritaciones. Dicho asĆ suena fatal y parece poco saludable y confortable. Sentir cómo se pliega el plĆ”stico cada vez que te mueves, la pegatina de las alas que tira de algĆŗn pelo (Ā”sĆ, ademĆ”s de tirar sangre una vez al mes tenemos pelos!), su tacto poco agradable, las alas que rozan las ingles, el hedor que no logra ser contenida a pesar de los mĆŗltiples quĆmicos incorporados con este objetivo, etc. Todo en conjunto deja mucho que desear, pero aĆŗn asĆ sigue siendo la opción mĆ”s utilizada en estos momentos, a pesar de estar dejando cada vez mĆ”s espacio a opciones mĆ”s naturales. Ya llegaremos.
Si a todo esto sumamos el impacto ambiental asociado a un producto de usar y tirar que ademƔs tarda hasta 100 aƱos en biodegradarse, parece que la compresa no acaba de ser el producto ideal. AdemƔs, cada compresa estƔ rodeada por un envase secundario que la hace mƔs fƔcilmente transportable, manteniendo la higiene, pero que se convierte tambiƩn en un residuo. Y estos envoltorios individuales, a su vez, estƔn contenidos en un envase primario (la caja o paquete de compresas), tambiƩn un futuro residuo. PlƔstico dentro de plƔstico dentro de plƔstico. Muy higiƩnico y protegido pero un desastre ambiental.
| Tampones de absorción normal | Precio por unidad (intervalo) | Valoración global según usuarias |
| Marca y modelo | ||
| O.B. Pro Comfort | 0,13-0,22 | 80 |
| Carrefour Compact | 0,07-0,09 | 76 |
| Tampax Pearl | 0,14-0,23 | 75 |
| Veckia Compacto (El Corte InglƩs) | 0,08 | 73 |
| Siempre Compact (Lidl) | 0,08 | 72 |
| Auchan Compacto (Alcampo) | 0,09 | 72 |
| Biuty Discreet Compacto (Mercadona) | 0,08 | 71 |
| Tampax Compak | 0,13-0,22 | 70 |
| BontƩ Compact Treasure (Dia) | 0,07-0,09 | 69 |
| Tampax ClƔsico | 0,11-0,21 | 62 |
| Silvercare* | 0,184 | – |
Fuente: OCU (diciembre, 2016).
* Revista Consumer. No se cuenta con la valoración de las usuarias.
A pesar de estos problemas ambientales, las compresas convencionales seguramente resultan el producto mĆ”s idóneo para muchas mujeres. QuizĆ”s porque es el mĆ”s prĆ”ctico (usar y tirar no deja de ser lo mĆ”s ‘cómodo’ y rĆ”pido). QuizĆ”s porque se puede encontrar en cualquier sitio: desde una farmacia, hasta un supermercado o en una droguerĆa. QuizĆ”s porque es asequible. Pero no porque sea lo mĆ”s confortable ni lo mĆ”s sostenible.
Por otro lado, las compresas no han sido siempre como las conocemos ahora. De hecho, hasta los aƱos 60 no tenĆan alas. Ahora tambiĆ©n es una opción pero se asocia mĆ”s a los dĆas de poca menstruación o a un uso mĆ”s similar al de un salvaslip (tema que requerirĆa otro ‘a fondo’). Hasta entonces, habĆa mujeres que se ponĆan agujas para mantener la compresa inmóvil (y tambiĆ©n a la mujer, porque segĆŗn quĆ© movimiento hiciera podĆa terminar como un faquir) o incluso se habĆan comercializado como unas ligas para sujetar las compresas. La verdad es que la opción de las alas, aunque no siempre cómoda, sĆ que parece la mĆ”s idónea, en comparación a otros mĆ©todos que se han ido descartando.
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MĆS PEQUEĆO, SE QUEDA DENTRO, NO SE MUEVE
Tampones de todas las medidas, de usar y tirar
SegĆŗn diversos estudios se cree que las egipcias usaban papiro y hierbas para elaborar los primeros tampones. Las romanas utilizaban algodón y lana e incluso, a lo largo de la historia, se utilizaron todo tipo de pieles animales. Su evolución nos ha llevado a renunciar a materias primas naturales, buscando la mĆ”xima absorción y invisibilidad. El SAP, ya citado previamente en el caso de las compresas, es uno de los materiales mĆ”s absorbentes que se conoce. Retiene 800 veces su peso en lĆquido. En el caso de los tampones no se utiliza porque se han relacionado niveles de absorción tan elevados con el SĆndrome de Shock Tóxico, enfermedad muy infrecuente que puede ser mortal. Por ello, varias marcas apostaron por otros materiales como la viscosa y el algodón.
Desde el momento que un producto debe ser introducido en nuestra vagina, pasa a formar parte de una clasificación extremadamente sensible y a ser analizado con lupa. Los tampones han sido motivo de muchas advertencias que han puesto en duda su uso, algunas muy graves. Como el hecho de que podĆan contener dioxinas (entre otros efectos, cancerĆgenas y esterilizantes) o que incluso los fabricantes podrĆan estar aƱadiendo asbestos para promover el sangrado menstrual y aumentar asĆ el uso de su producto. Son algunos de los rumores que han adquirido cierta relevancia en los medios de comunicación estadounidenses. De hecho, la Food and Drug Administration (FDA) aseguró que ambas cosas no eran ciertas. SegĆŗn un estudio de Consumer Eroski se considera que la concentración de dioxinas en cuatro marcas de tampones analizadas es insignificante (que no inexistente).

Comparativa de tampones convencionales existentes en el mercado, destacando su precio por unidad y la calificación según las usuarias consultadas. Fuente: OCU (diciembre, 2016). * Revista Consumer. No se cuenta con la valoración de las usuarias.
En todo caso, he oĆdo amĆ”s de una y de dos mostrar ciertas reticencias a introducir un trozo de producto absorbente, sea el que sea, en su vagina, aunque esta caracterĆstica permita realizar cualquier actividad de manera cómoda. Los tampones mĆ”s empleados son los que tienen aplicador, que normalmente suelen ser de plĆ”stico o cartón. Cuando menos incremente su tamaƱo el tampón una vez en la vagina e impregnado de sangre, mejor se valora, ya que su extracción resulta mĆ”s sencilla y menos molesta. AdemĆ”s, existe el peligro de ruptura del cordón, en caso de que el tampón pese mucho y se haya convertido en demasiado grande, haciendo desagradable y difĆcil la extracción del tampón sin el hilo. Este aspecto ha sido cada vez mĆ”s optimizado para las marcas de tampones, incrementando la resistencia de los cordones mĆ”s allĆ” de lo necesario.
En el caso de los tampones, el residuo final es menor, ya que son mĆ”s pequeƱos. AdemĆ”s, en algunos casos, no necesitan de un envase secundario para ser transportados, almacenados y mostrados en una farmacia o tienda. Su producción en masa comenzó en los aƱos 30 y en la dĆ©cada de los aƱos 50 y 60 las chicas adolescentes eran el target al que se dirigĆa la publicidad de las grandes marcas. TodavĆa recuerdo aquel anuncio de televisión de los aƱos 90 en el que una chica no se atrevĆa a pasear con su perro por delante de un grupo de chicos porque llevaba pantalones muy cortos y le daba vergüenza que se le notara que tenĆa la regla (o bien porque se notaba que llevaba algĆŗn tipo de protector o porque tenĆa una mancha). Pero al ponerse un tampón podĆa pasear muy tranquila asegurando que todos los chicos le podrĆan mirar el culo sin encontrar nada que los estorbase. Ya en su dĆa me pareció fatal. Si este es el objetivo del tampón, empezamos mal. Se trata de un producto machista que nos obliga, como siempre, a estar perfectas, aunque tengas la menstruación, la tripa hinchada y Ā”ganas de matar a alguien!
La publicidad siempre ha querido buscar la libertad, el poder seguir siendo una misma a pesar de tener la regla (poder montar a caballo, hacer escalada o puenting; vaya, lo que hacemos a diario). Pero cuando tenemos la regla somos nosotras mismos mĆ”s que nunca, es nuestra parte animal, la seƱal de que somos fĆ©rtiles, fuente de vida. EstarĆa bien una publicidad centrada en hacernos sentir mĆ”s mujeres que nunca utilizando productos como las compresas o los tampones, en lugar de reforzar la necesidad de ser perfectas, impolutas y eternamente felices.
ĀæTAMPONES SIN CUERDECITA Y REUTILIZABLES?
Una opción mÔs, con historia y bastante desconocida
ĀæHas usado alguna vez un tampón sin aplicador? ĀæY una esponja marina como tampón? Sinceramente, yo no. Y la verdad es que desconocĆa esta posibilidad. Resulta que el tampón sin ‘hilos’ se comercializa destacando que con ellos se pueden mantener relaciones sexuales (sin necesidad de retirarlo, para que quede claro). Se habla de que es una buena opción para la mujer que quiere moverse libremente durante su menstruación. De entrada, no lo acabo de ver, pero seguimos investigando.
El tampón sin aplicador y sin cordel consiste en una especie de esponja que incluye un gel deslizante asĆ©ptico y una apertura para facilitar su extracción. Tiene una capacidad de absorción de 8 horas y es de usar y tirar. Cada caja contiene 3 unidades y el precio total es de unos 6 euros. Ā”Dos euros cada uno! No acabo de entender muy bien el objetivo de este producto: Āæpoder tener relaciones sexuales mientras se tiene la regla? Yo creo que esto se puede hacer igualmente, Āæno? QuizĆ”s no resulta tan ‘limpio y pulido’ pero es que la sangre no es sucia, es sangre, Ā”nuestra sangre! Y a quien no le guste, pues que no mire. Sólo faltaba que tuviĆ©ramos que estar ‘accesibles’ y perfectas las 24 horas del dĆa, los 365 dĆas del aƱo, y ademĆ”s, sin manchar.
Otro aspecto curioso que he podido descubrir haciendo esta pequeƱa investigación es que el mĆ©todo del tampón sin aplicador se inspira en un sistema empleado hace muchos aƱos consistente en el uso de una esponja natural, ademĆ”s, reutilizable. Y resulta que todavĆa hay mujeres que lo utilizan. Se pueden limpiar con un jabón neutro y no contiene dioxinas o fibras sintĆ©ticas. Antes de usarlas hay que mojarlas con agua tibia, exprimir el agua y colocarlas. La esponja se expande adaptĆ”ndose a la vagina. Una vez ‘llena’ se extrae y se limpia para ser utilizada de nuevo, sólo con agua. Una vez finaliza el perĆodo se pone la esponja en un vaso con agua tibia con dos gotitas de aceite esencial de Ć”rbol del tĆ© durante toda la noche y al dĆa siguiente se enjuaga. Se deja secar y se guarda hasta el siguiente uso. Se pueden llegar a utilizar durante un aƱo, aunque al ser de origen animal no es un producto que puedan utilizar las veganas, por ejemplo.
No he encontrado información mĆ”s detallada sobre cómo se introduce o cómo se extrae o cuĆ”ntas se necesitan durante un perĆodo. Tampoco lo he experimentado y por tanto no puedo opinar al respecto. En los aƱos 40 ya se comercializaban y mucho antes, cuando era un mĆ©todo usado por prostitutas que de este modo podĆan seguir manteniendo relaciones a pesar de tener la menstruación. Igualmente, no lo iba a probar, pero no estĆ” de mĆ”s saber que esta es otra opción.
MÔs información en Opcions.org: Las esponjas marinas menstruales.
NATURAL, MEJOR, PERO DE UN SOLO USO
Compresas y tampones de un solo uso, de materials naturales y biodegradables
Si cogemos un producto de usar y tirar y cambiamos la materia prima de sintética a 100% natural y 100% biodegradable, el resultado es evidente que se convierte en un producto menos impactante y mÔs natural. Este es el caso de las compresas y tampones ecológicos. Se trata de marcas que cuidan mucho su imagen, mucho mÔs suave, limpia, delicada. Quieren transmitir que respetan a la mujer y la quieren acompañar en el momento de la menstruación para hacerle sentir mejor. La imagen grÔfica cambia, es menos agresiva, las mujeres que aparecen en el packaging son mÔs reales (sin barriga, claro, pero con algo mÔs de caderas) e incluso hay marcas que se atreven a poner rojo sobre blanco . ¿Por qué no?
Estos productos mĆ”s respetuosos a nivel ambiental y tambiĆ©n con la mujer, suelen aƱadir otros valores ambientales como: envoltura y aplicador (en el caso de un tampón) biodegradables. AdemĆ”s, en general, se trata de marcas que no optan Ćŗnicamente por compresas y tampones naturales, sino que ofrecen un gran abanico de opciones, desde la copa menstrual hasta aceites esenciales para mejorar el estado general de la mujer. Al tratarse de marcas relacionadas con el cuidado personal, mĆ”s que con la belleza (como las mĆ”s convencionales), tambiĆ©n disponen de otros productos no directamente relacionados con la menstruación. Es el caso de la marca Nurorganic, que recomiendo mucho, ya que se trata de un proyecto dónde el bienestar de la mujer (no sólo a nivel de higiene menstrual sinó tambiĆ©n ‘espiritual’) se cuida de manera holĆstica.
ContinĆŗan siendo, sin embargo, compresas con alas, ultrafinas, ultras de noche, de dĆa, etc. Pero no estĆ”n blanqueadas (sin cloro ni dioxinas), no contienen perfumes ni materiales superaboserbents, ni residuos de pesticidas o herbicidas. Suelen ser de producción mĆ”s local (no mĆ”s allĆ” de la UE) y la mayorĆa estĆ”n certificadas.Ā De todos modos, esta opción mĆ”s sostenible sigue perteneciendo a la categorĆa de un solo uso, que por definición ya es insostenible. AdemĆ”s, las compresas siguen contando, en la mayorĆa de los casos, con un envoltorio secundario. Ā”Higiene hasta la muerte!
ĀæCOMPRESAS REUTILIZABLES Y BONITAS? SĆ, VAYA TELA
Compresas de tela reutilizables
QuizĆ” alguna de vosotras ya se ha puesto las manos en la cabeza pensando: Āæcompresas de tela? Esto me recuerda a lo que me contaba mi tĆa o mi abuela que tenĆan que usar antes; cuando ademĆ”s no tenĆan lavadora como ahora. Parece dar un paso atrĆ”s plantearnos usar un trozo de tela para contener la sangre durante la menstruación. Se trata de una sensación similar a la que se puede tener con los paƱales de tela. ĀæAhora me tengo que poner a gestionar recortes de tela manchados de sangre durante mi dĆa a dĆa? Utilizar este mĆ©todo requiere llevar bolsas de plĆ”stico o algĆŗn otro tipo de envase para meter las compresas de tela sucias de sangre y no olvidar, al llegar a casa, ponerlas a remojo. La sangre, hay que remarcar, que no es fĆ”cil de quitar de las piezas de ropa y menos aĆŗn si entre la ropa y la sangre no ha habido ningĆŗn absorbente. Por lo tanto, cuanto mĆ”s se tarde en limpiar la tela impregnada mĆ”s costarĆ” hacerlo. Por otra parte, muchas mujeres se muestran reacias a lavar ropa con sangre con el resto de la ropa. Exactamente lo mismo que ocurre con los paƱales, insisto.
Ahora mismo hay un gran abanico de compresas de tela. No añadiré un listado de marcas ni ninguna valoración. En este caso prefiero hacer una valoración mÔs cualitativa y genérica. Aunque en el pasado estas compresas eran blancas o intentaban serlo, ahora cuentan con una gran diversidad de colores y estampados. No tienen ningún tipo de cola y funcionan con un sistema que permite transportarlas de manera higiénica y fijarlas una vez se quieran utilizar, sin necesidad de ningún envase secundario.
SegĆŗn he podido valorar leyendo comentarios de usuarias, es una opción que requiere ser mĆnimamente disciplinada y organizada, con una gran preferencia por productos naturales y sostenibles. En cuanto a su usabilidad, muchas mujeres coinciden en que pueden resultar molestas ya que son gruesas y que no siempre evitan las pĆ©rdidas, aunque el contacto con el algodón y/o el bambĆŗ es mucho mĆ”s agradable, ademĆ”s que parecen parte de la ropa interior, al tratarse tambiĆ©n de ropa y estar, en muchos casos, estampadas.
En positivo cabe destacar el hecho de que limpiar tu propia sangre en lugar de tirarla y esconderla en la basura resulta un ejercicio interesante. Te hace entrar en contacto contigo, con quien eres, con cómo funciona tu cuerpo y por qué. Otra cosa es que no le queramos dedicar tiempo a esto pero de entrada creo que puede tener sentido, aunque sea, probarlo.
AdemĆ”s, es una opción tambiĆ©n mĆ”s sostenible económicamente. Una compresa de tela puede durar 5 aƱos y con unas 10-15 compresas de tela ya es suficiente para cubrir las necesidades de un ciclo. Considerando que entre regla y regla contamos con 28 dĆas, hay margen suficiente para preparar las compresas para un nuevo uso. Las preguntas son muchas ante este producto y para saber mĆ”s os aconsejo esta web especializada en opciones menstruales, entre ellas, las compresas de tela.
MĆ”s información en este artĆculo de Opcions.org: Las compresas de tela.
BRAGAS Y COMPRESAS, 2 EN 1
Braguitas que retienen la sangre de la regla: ¿solas o acompañadas?
Seguimos con opciones cada vez mÔs sostenibles y en este caso, multifunción. Se trata de las bragas absorbentes. Es decir, realizan la función de bragas pero cuentan con una zona mucho mÔs absorbente, a modo de compresa de tela. Suelen ser de colores oscuros, para disimular posibles manchas. Recuerdan a bragas que ya se usaban antes cuando los tampones no eran tan absorbentes para evitar que se vieran posibles fugas. Ahora, según marcas como Thinx o Cocoro se trata de métodos que pueden funcionar de manera autónoma y no como complemento de otro método.
Como idea la encuentro interesante, ya que aƱade una función en un producto ya existente, ademĆ”s de hacerlo reutilizable y por tanto menos impactante. Pero a diferencia de la compresa de tela, estas bragas requieren que las cambies ‘x’ veces al dĆa y que las vayas acumulando en la bolsa, con la incomodidad que supone tenerte que cambiar 4 o mĆ”s veces de bragas los dĆas que tienes la menstruación. AdemĆ”s, y esto lo aƱado como usuaria, no aplicable al resto de mujeres, en mi caso no resultó suficiente para los dĆas con mĆ”s flujo y sĆ para los dĆas finales. Por lo tanto, yo recomiendo su uso los Ćŗltimos dĆas, donde se mancha poco pero siempre acaba habiendo restos aĆŗn pendientes de salir (por decirlo claro, cuando la sangre ya es marrón porque se ha oxidado) que resultan imprevisibles. Ambas marcas cuentan con opciones segĆŗn necesidades de absorción y con modelos cómodos y bonitos. Y aƱado: no excesivamente cursis.
MÔs información en Opcions.org: Las compresas de tela.
COPA MENSTRUAL, HASTA 10 AĆOS DE VIDA
Historia y reflexiones de una nueva tendencia
La primera patente de la copa menstrual data del aƱo 1937 y su diseƱo actual no dista mucho del diseƱo de entonces. Aunque se intentó que su uso llegara a muchas mujeres, con campaƱas publicitarias a medida; el producto no terminó de hacerse un lugar entre el resto de opciones y no fue hasta los aƱos 90 que se volvió a oĆr hablar.
La copa menstrual resulta un salto enorme respecto a los métodos anteriores, ya que se trata de un producto reutilizable y único. Una copa menstrual puede llegar a durar 10 años y su coste se aproxima a los 15-30 euros en función de la marca. Su sostenibilidad es evidente ya que, a diferencia de otras opciones reutilizables, su limpieza es sencilla y efectiva 100%.
Se trata de un pequeƱo recipiente de silicona que se introduce en la vagina de manera que recoge la sangre de la menstruación. En el momento que estĆ” lleno hay que extraerlo, vaciarlo y volverlo a introducir en la vagina. Se puede dormir con Ć©l, es hipoalergĆ©nico, durable y evita las pĆ©rdidas y las manchas. En este caso la complicación es si siempre tenemos a mano un lugar donde limpiar la copa o si nos resulta cómodo hacerlo en un lavabo delante de otras personas. Como siempre, la visualización de la sangre es un tema tabĆŗ y muchas mujeres coinciden en este problema. Yo no lo veo como tal pero entiendo que se pueda percibir asĆ. AdemĆ”s, algunas usuarias remarcan que el hecho de que introducir Ā los dedos para extraer la copa hace que te acabes manchando de sangre. Volvemos a la fobia que tenemos a ver nuestra propia sangre.
Actualmente hay unas 180 marcas diferentes de copa menstrual como respuesta a la gran demanda de los últimos años. El ahorro económico puede llegar a ser de 600 euros durante el periodo útil de la copa, ademÔs de todos los residuos que se evitan con su uso. Cabe destacar que se trata de un producto que no absorbe, sino que contiene, y éste es un elemento innovador respecto al resto de opciones. Antes y después de cada menstruación, sin embargo, hay que hervirla para esterilizarla y la clave de todo es saber colocarla adecuadamente.
Las opciones mƔs sostenibles, compresas y tampones biodegradables, se pueden encontrar en farmacias (no en supermercados), incluso las copas menstruales tambiƩn se pueden encontrar. Pero las compresas de tela suelen estar en venta en plataformas online en tiendas especializadas.
MĆ”s información en este artĆculo de Opcions.org: La copa menstrual.
¿Quieres pasar a ser una convencida mÔs de la copa menstrual?
- Ā”Quitar y poner es cuestión de prĆ”ctica! Los tampones tampoco son siempre ‘pim pam’.
- Para limpiar fuera de casa se debe buscar un inodoro con lavabo, todo junto.Ā
- Otra opción es salir de casa con una botellita de agua para enjuagar directamente sobre el inodoro.
- Usarla sola, sin complementos. En todo caso, bragas negras por si acaso y adelante.
- ”La musculatura se hace mÔs fuerte! Es similar a usar las bolas chinas.
- Mucho mƔs limpio, no haces nunca mala olor ya que la sangre no sale fuera.
- Sales de casa sin pensar si llevas los ‘paƱales’ puestos.
- Dormir es un gusto, y baƱarse y hacer todos los deportes.
- Ahorras mucho dinero.
- Nunca rasca y no molesta nada.
- Los cambios pueden ser mĆ”s espaciados. Con tres al dĆa puedes tener suficiente excepto en caso de reglas excepcionales.
SANGRADO LIBRE
Retener el flujo menstrual es posible: residuo cero
No se trata de ir sangrando libremente por la vida. Aunque de entrada pueda parecer muy natural y agradable, no me puedo imaginar toda pegajosa con la sangre seca en todas partes. Otra cosa es poder controlar el flujo menstrual para no tener que necesitar ningĆŗn mĆ©todo de los antes planteados. Esto se llama desmaterialización. El mejor residuo es aquel que no se genera, por tanto, el diseƱo mĆ”s sostenible para contener la sangre de la regla es aquel que no es necesario. Seguramente, de entrada, lo encuentras imposible, inseguro, arriesgado. Pero, sigue leyendo porque ‘no tiene desperdicio’ (ademĆ”s, Ā”literal!).
SegĆŗn una mujer que practica este mĆ©todo y que, muy amablemente ha compartido su experiencia (personal totalmente), se trata de una opción cómoda que no sólo te permite no necesitar ni compresas, ni tampones, ni copas menstruales, etc. sino que, ademĆ”s, te permite ser mucho mĆ”s consciente de tu ciclo menstrual. El hecho de contar con productos protectores hace que muchas veces, por no decir siempre, no tomemos atención a nuestro ciclo menstrual. En este artĆculo de Anna SĆ lvia enĀ NensSansĀ se habla de quĆ© es realmente la educación menstrual, una educación que no hemos recibido y que, como dice la autora, va mĆ”s allĆ” de utilizar ‘paƱales menstruales’. En su blog, āViaje al Ciclo Menstrualā, Anna Salvia cuenta su experiencia e invita a otras mujeres a probarlo.
Algunos de los condicionantes para ser usuaria de este método son: tener un lavabo cerca (lo que no siempre es posible). En todo caso, también lo necesitamos para quitarnos la compresa, aún mÔs el tampón, o bien la copa menstrual (que ademÔs, se debe limpiar). Por lo tanto, tampoco es tan diferente al resto. La experiencia de la usuaria que hemos conocido es que, en ciertas ocasiones (cuando baila o nada), sà que utiliza algún método complementario como bragas absorbentes o copa menstrual.
DespuĆ©s de tener descendencia descubrimos muchas cosas, como por ejemplo, quĆ© es el perineo y para quĆ© sirve. Nunca lo habĆamos ejercitado hasta entonces, pero despuĆ©s de un parto esta musculatura suele necesitar ejercicio para reforzarse de cara a futuros embarazos y tambiĆ©n para evitar futuras pĆ©rdidas de orina. AquĆ se da cierto paralelismo con la menstruación. La publicidad dirigida al uso de salvaslips especiales para pĆ©rdidas de orina sólo buscan que te sientas cómodo y limpia evitando que tu gotita de orina no huela ni te manche. Pero, Āæy si evitamos que la gotita aparezca? En este sentido, muchas hemos hecho ejercicios post parto para reforzar esta musculatura, consiguiendo que las pĆ©rdidas de orina no se lleguen a dar. Sabe mal que se ponga por delante los intereses comerciales a la salud de las mujeres. Un 25% de mujeres llevan un protector diario. Ā”Un mercado que mueve unos 3.500 millones de euros al aƱo!
Sin embargo, usar este mĆ©todo requiere bajar el ritmo. De hecho, durante los dĆas de la menstruación deberĆamos poder recogernos y escucharnos mĆ”s que nunca, pero no nos lo podemos permitir. El dĆa a dĆa no nos deja tiempo para ello y en el momento que notamos una mĆnima molestia, tomamos antiinflamatorios, ponemos la compresa o tampón para resolver el problema y tiramos millas. AsĆ de cierto y real. No se trata de demonizar este ritmo que nos autoimponemos y nos imponen, pero quizĆ”s sĆ que nos podemos permitir, una vez al mes, ir un poco mĆ”s despacio y dedicarle tiempo a nuestro cuerpo.
Para tener mĆ”s herramientas tambiĆ©n nos podemos formar y mejorar nuestra conciencia cĆclica. Erika Irusta se define a sĆ misma como pedagoga e investigadora especializada en el ciclo menstrual. Ha creado una comunidad con el objetivo de romper el tabĆŗ que rodea a la regla y aprender a conocer el propio cuerpo. En su web dice, literalmente: ‘Tienes razón. No estĆ”s loca. Eres cĆclica. Y ser cĆclica en esta sociedad duele ‘.
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MÔs información en Opcions.org: Sangrado libre.
DE COMPRESAS A ECOFEMINISMO
Si los hombres tuvieran la regla Ć©sta no serĆa tan sucia o tabĆŗ
MĆ”s allĆ” de las implicaciones ambientales del debate, y que abordan aspectos como si la fabricación de tampones y compresas es agresiva para el medio ambiente, el problema que supone tirar este productos en el inodoro en lugar del contenedor gris o incluso si la población mundial de esponjas marinas estĆ” amenazada; la sociedad ha avanzado lo suficiente para superar los tópicos que hace medio siglo aseguraban que durante el perĆodo menstrual era malo ducharse. El conocimiento es el paso previo para que cada una decida libremente cuĆ”l es el mĆ©todo que mĆ”s le encaja, sin respuestas Ćŗnicas, y desde la premisa de que cada mujer es un mundo.
La menstruación es un hecho natural ‘, recuerda Elena Carreras, presidenta de la Sociedad Catalana de Obstetricia y GinecologĆa, adscrita a la Academia de Ciencias MĆ©dicas de CataluƱa. Es obvio, pero hay que recordarlo porque todavĆa se mantiene una cierta ‘visión negativa asociada a la idea de que es un castigo’. ‘ParirĆ”s con dolor’ decidió Dios cuando descubrió que AdĆ”n y Eva habĆan probado el fruto prohibido (eso sĆ, bajo la diabólica manipulación de Eva hacia Adam).
SegĆŗn la socióloga Julia Mas Maresma, ‘La menstruación es un tabĆŗ porque solo afecta a las mujeresĀ ‘. Bajo esta premisa considera que si la regla fuera algo de hombres ofrecerĆan mĆ”s opciones y equilibrarĆan los precios. Otro tema nada despreciable, ya que estos productos tienen un IVA del 10%, a pesar de ser un producto de primera necesidad, mientras que otros como los medicamentos lo tienen del 4%. En este sentido tambiĆ©n existen numerosas iniciativas para reclamar un precio mĆ”s justo.
Y, a partir de ahĆ, podrĆamos hablar de muchas cosas mĆ”s. Durante esta investigación he encontrado reflexiones e iniciativas en torno a temas como:
- ĀæPor quĆ© todas las bragas del mundo deben llevar un pequeƱo lazo o ‘floripondio’ en la parte de delante? Se trata de una rendición como gĆ©nero, como si regalĆ”semos nuestro sexo a aquel que lo quiera disfrutar. Como si fuĆ©ramos un regalo a abrir y cuanto mĆ”s bonito, mejor. Y cito textualmente algunos comentarios: ‘Como si proclamĆ”ramos nuestra intrascendencia, nuestra inmadurez’. Y esto es aplicable a las compresas de tela con hadas, unicornios y corazones. En fin, da para pensar en ello.
- ĀæQuĆ© pasa si manchamos y se nota? ĀæPor quĆ© nos da tanta vergüenza? No nos hemos meado ni cagado encima … sólo se ha hecho patente que estamos menstruando, un fenómeno natural, cĆclico. No se trata de lucirlo constantemente, pero tampoco de amargarnos cuando estamos ‘arregladas’. Ya tenemos suficiente con el zarandeo hormonal que supone como para tener que estar mĆ”s limpias y perfumadas que nunca. En este sentido la Zinteta Tort propone reflexiones artĆsticas al respecto, provocadoras y guerreras, donde las mujeres aparecen tal como son.
Hablar de alternativas sostenibles a las compresas y tampones va mÔs allÔ de analizar y comparar productos según su bondad ambiental y otros criterios, aunque lo hemos hecho. El resultado sigue el siguiente orden, valorando comodidad, precio, sostenibilidad, usabilidad y salud: 1. Sangrado libre / 2. Copa menstrual / 3. Tampón ecológico / 4. Bragas absorbentes y compresas de tela / 5. Tampón común y tampón sin aplicador / 6 . Esponja marina / 7. Compresa ecológica / 8. Compresa común. A pesar de estos resultados, si preguntas a tu alrededor, muchas mujeres usan el último método, la compresa común, compaginado con tampones. No muchas utilizan las opciones similares pero ecológicas, pero lo que sà parece es que cada vez mÔs mujeres se estÔn apuntando a la copa menstrual. El sangrado libre es, de momento, desconocido y genera muchas reticencias. Todo llegarÔ.
Pero, como iba diciendo, investigar sobre opciones mÔs sostenibles en las compresas y tampones comunes se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre cómo las mujeres nos hemos ido ciñendo a lo que una sociedad marcada por los tempos masculinos nos ha impuesto. Hay que encontrar espacios y modos de reivindicar quiénes somos y por qué, y no sólo sentirnos felices y cómodas siéndolo, sino empoderarnos y ser aún mÔs libres.
Enlaces interesantes:
- 5 alternativas para menstruar sin residuos.Ā ArtĆculo que he redactado conĀ Opcions.org.
- Sabina Urraca. ProbĆ© todos los productos para la regla que existen y esto es lo que pienso de ellos. Mi sistema menstrual ideal serĆa ir desnuda por el campo, soltando sangre libremente, mientras tanto sigo buscando el mĆ©todo menos malo.
- Compresas o tampones: cuestión de gustos, que no de eficacia. Revista Eroski Consumer.
- ĀæCompresas o tampones? No hay una regla pero sĆ diferencias. OCU. Diciembre, 2016.z
- Comparamos copa menstrual, compresa y tampón. La copa menstrual. Tu espacio de higiene Ćntima.
- Todo lo que tendrĆas que saber sobre tus compresas y tampones. Principal 124.
- Mis compresas favoritas. Opciones menstruales. Agost de 2014.
- Cinco alternativas a los tampones y compresas. Juny de 2014. Smoda. El PaĆs.
- Ni tampó ni compresa?Diari Ara (Salut). Abril de 2016.













